¡Que sonrisa tan rara!
A veces hay días que no sabes porque, te levantas, y te sientes defraudado por a gente. Quizas es por tu culpa, porque esperas más de ellas de lo que realmente hay que esperar. Confias en que quien te engaña deje de engañarte y cuando vuelve ha hacerlo te frustras. Pero ¿por que iba a dejar de hacerlo?, ¿que has hecho tu para que cambie?, ¿confiar en él?, Quizas en el fondo seguimos siendo los crios pequeños que creen que todo es verdad si no se dice riendo, o simplemente que el hombre es el único animal que muele a polvo la misma piedra de tanto tropezarse, no lo se.
En esos días te suele dar mucho por pensar y recordar, recordar cosas que en ese momento te parecierón insignificantes pero que hoy le dan un significado distinto, te hace sentir usado por aquellos a quien ya habias introducido en tu circulo de confianza, te hace actuar de forma uraña, volver a la desconfianza de cada palabra, cada gesto y mirada. Buscarle los dobles significados a las cosas. Buscar cualquier clave que se pudiera considerar un ataque. Estar al acecho incluso con tu propia sombra.
Lo bueno de esos días es que suelen acabar. A veces duran días, horas o semanas, normalmente hasta que vuelves a ver a esas persona que te ha hecho sembrar la semilla de la duda, hasta que una nueva palabra, gesto o mirada te hace volver a confiar o desconfiar del todo. Pasado todo, los fantasmas callan hasta otro día como el de hoy, pero durante este solo quieres decir ¡Dejadme de hablar!, ¡No me haceis reir!, ¡la gente normal se podría morir! lalalalalalala.
El duende a rayas, Canis Canem Edit



lamazmorradelandroide dijo
Alquimista, qué bueno volver a leerte.
Aunque la vida a veces parezca una mierda, no lo es, en el fondo de tu corazón científico, lo sientes.
Fuerza y honor.
23 Abril 2007 | 10:31 PM