Por fin, por fin se ha terminado. Ha sido como cagar duro, que cuanto más cerca esta más duele pero solo piensas en el alivio de después. Pues ahora es después, por fin se ha terminado y es el momento del alivio. Pero aprovechando el símil vamos a seguir echando mierda y de paso hagamos un nuevo balance de daños, uno que haga saltar astillas, y por que no, que me desahogue un rato.

En principio ahora debería estar tranquilo y relajado pues se han terminado los exámenes y mi única preocupación debería ser con que mano rascarme la zona de incubar niños, pero hay que ponerse a currar ya si no quiero salir jodido en el próximo junio. Pero hay un problema muy común, faltan ganas de ponerse a estudiar. Si soy sincero lo que realmente me gustaría es tener un saco de arena que aporrear, dejarme la garganta gritando, explotar toda la rabia.

He estado pensando y he llegado a la conclusión de que quizás sea algo susceptible en periodo de exámenes, por que la verdad es que cosas que de normal no me habría percatado, en estos días, quías por la tensión o el poco sueño, me han tocado los cojones hasta hacerlos sudar. También puede ser que simplemente es que cuando mi cerebro necesitaba desconectar se valía de cualquier cosa para darle vueltas con tal de que no fueran ecuaciones ni formulas. Da igual la razón, solo que ese periodo han hecho saltar crispaciones ocultas, dobles sentidos y buscar la puñalada por la espalda. Más que la puñalada es el remate final al toro en la nuca, cuando después de torearlo ya aburre y el torero manda a otro para que haga el trabajo sucio y le de la puntilla, no ves que el publico esta impaciente y hay un nuevo toro apunto de salir.

Ni fue mía la intención ni asumo las consecuencias. Ni en mi mano esta el perdón ni me pesa la conciencia, solo que de nuevo estamos en un periodo de transición. Quizás sean ciertas esas ideas que me empiezan a surgir, quizás sea verdad que las amistades tiene un periodo de prueba de 6 meses, y pasados esos 6 meses, si no has pasado la prueba solo tienes que guardar el tíquet para poder devolverlo con contra rembolso garantizado. Pasados esos 6 meses la conversaciones de horas pasan a saludos incómodos por los pasillos o uso de frases predeterminadas para quedar bien sin que te importe una mierda la respuesta “¿Qué tal te va todo?”, “¿Cómo te han idos los exámenes?”, “¿Qué hiciste el sábado?”, “¡Ah, pues que guay no!”, “Bueno, me voy que tengo recados que hacer. Ya quedaremos para tomar algo ¿vale?”….y si me agobio incluso hasta contigo es porque YA NO CREO EN NADIE.

Quizás aun me quede más mierda por echar, pero alguien me dijo alguna vez que hay que siempre hay que dejar algo para después, que quede algo de magia aunque en este caso…. Así que me despido sin dedicárselo a nadie porque nadie lo leerá. Aunque si por alguna razón, tu que lo estas leyendo crees que es por eso que estas pensando, si es por eso, y si crees que es por ti, si es por TI.

El duende, No quiero ser como TU